Introducción básica
Un sistema solar On-Grid funciona conectado directamente a la red eléctrica. Esto significa que tus paneles solares producen energía durante el día y, cuando no hay sol, tu casa o negocio sigue tomando electricidad de la red. No incluye baterías, lo que lo hace más económico y fácil de instalar. En pocas palabras: usás el sol durante el día y la red por la noche.
Beneficios y aplicaciones
Los sistemas On-Grid son ideales para zonas urbanas, industrias, comercios y residencias con alto consumo durante el día. Permiten reducir la factura eléctrica usando la energía solar directamente y solo recurren a la red cuando es necesario. Además, al no tener baterías, su instalación y mantenimiento son más simples y económicos.
Funcionamiento técnico
Estos sistemas requieren un inversor On-Grid, que convierte la corriente continua (CC) de los paneles en corriente alterna (CA) compatible con la red. Es clave dimensionar correctamente el sistema según el consumo diario del lugar, para maximizar el aprovechamiento de la energía solar durante el día.
Regulaciones y consideraciones
La conexión a la red implica cumplir regulaciones locales. En muchos países, se aplican programas de net metering, donde los excedentes de energía inyectados a la red pueden generar créditos a favor del usuario. Sin baterías, el sistema no garantiza suministro durante cortes de luz, pero sigue siendo una opción muy eficiente y económica para quienes buscan reducir costos y aprovechar la energía solar.
Conclusión
En resumen, un sistema On-Grid es simple, confiable y eficiente, ideal para quienes quieren aprovechar al máximo la energía del sol sin la complejidad del almacenamiento. Es la manera más directa de reducir consumo eléctrico, cuidar el planeta y dar el primer paso hacia la transición energética.
Ampliando la información
Los sistemas On-Grid con inyección a la red están diseñados para generar electricidad principalmente para autoconsumo, permitiendo además vender el excedente a la red eléctrica pública. Este tipo de instalación es común en entornos residenciales y comerciales que buscan optimizar el uso de energía solar sin invertir en almacenamiento.
El funcionamiento de un sistema On-Grid se basa en la conversión de la luz solar en energía eléctrica mediante los paneles solares, que generan corriente continua (CC). Esta energía es transformada por un inversor en corriente alterna (CA), apta tanto para el consumo directo como para la inyección a la red eléctrica. Un medidor bidireccional registra la energía consumida de la red y la energía inyectada. Cuando la producción solar supera el consumo, el excedente se envía a la red, generando créditos o remuneración. Si la demanda supera la producción solar, la energía se toma directamente de la red, garantizando suministro constante.
Entre las principales ventajas de los sistemas On-Grid con inyección a la red se destacan la rentabilidad, ya que la venta de excedentes puede generar ahorros significativos o ingresos adicionales. Además, estos sistemas cuentan con respaldo ilimitado, al estar conectados permanentemente a la red eléctrica, y presentan menor inversión inicial al no requerir baterías. El mantenimiento también es más sencillo, al eliminar la complejidad asociada al almacenamiento energético.
No obstante, estos sistemas dependen completamente de la red eléctrica. Durante cortes de suministro, el sistema deja de funcionar a menos que se integre un inversor híbrido con función de respaldo. Asimismo, la instalación requiere cumplir con regulaciones y normativas de la empresa eléctrica para la inyección de energía, y la rentabilidad puede verse afectada por fluctuaciones en las tarifas de compra de energía por parte de la red.
Por otro lado, los sistemas híbridos combinan las ventajas de los sistemas On-Grid y Off-Grid, ofreciendo autoconsumo, la posibilidad de inyección a la red y respaldo energético mediante baterías. Esta configuración permite aprovechar la energía solar para reducir costos, al mismo tiempo que garantiza suministro continuo ante interrupciones de la red.
El funcionamiento de un sistema híbrido se basa en la coordinación entre paneles solares, baterías y la red eléctrica, gestionada por un inversor híbrido inteligente. Los paneles generan energía que puede utilizarse para consumo directo, cargar baterías o inyectarse a la red, según la configuración del sistema. Si la red eléctrica falla, el inversor puede desconectarse automáticamente y continuar suministrando energía a las cargas críticas desde los paneles y las baterías. Cuando la producción solar y las baterías no son suficientes, el sistema recurre a la red para garantizar suministro constante.
Las ventajas de los sistemas híbridos incluyen versatilidad y eficiencia, ya que permiten ahorrar en la factura eléctrica al priorizar el autoconsumo, ofrecer respaldo durante cortes de red y optimizar el uso de la energía almacenada, reduciendo la dependencia de la red eléctrica. Además, brindan flexibilidad para decidir si se desea inyectar excedentes de energía a la red o mantener el autoconsumo exclusivo, adaptándose a las necesidades del usuario y a las regulaciones locales.
Entre las desventajas se encuentra la mayor complejidad del sistema debido a la integración de múltiples tecnologías y la inversión inicial más alta, debido al costo de los inversores híbridos y los bancos de baterías.



